-Hay muchos peces en el mar.
-Sí, pero ¿con cuántos nadarías?
-Es una pregunta difícil. Para los peces, nadar es algo muy serio. Tienen bebés nadando porque tiran por ahí sus óvulos y espermatozoides y los bebés pez se van formando ahí en medio. Así que creo que nadaría con muy pocos peces.
Mi blog.
Dentro de muchos años entraré aquí y será mi particular baúl (digital) de los recuerdos (no digitales).
Mostrando entradas con la etiqueta Ocurrió (I swear). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ocurrió (I swear). Mostrar todas las entradas
domingo, 20 de julio de 2014
martes, 31 de diciembre de 2013
El chico del abrigo verde.
Me he enamorado de una voz por su timbre y, sobre todo, por las cosas que decía.
El chico del abrigo verde llevaba unos auriculares verde pistacho y un iPhone 5S blanco, metido en una funda verde pistacho. Su abrigo, verde pistacho también. Me lo había cruzado antes en la "Apple Store", y ahora volvía a encontrarle en la parada de autobús.
Su voz, suave. Sus palabras, aún más suaves. Le contaba a su amigo que había preparado unas canciones en el piano para tocarlas esta noche a su familia, pero estaba un poco verde y las llevaba regular. Iban a quedar el jueves, por ejemplo, que hacía mucho tiempo que no se veían y, aunque estaba muy liado con exámenes y clases, ahora que tenía más tiempo le apetecía verle.
Habían comprado una nueva yegua en la organización en la que era voluntario. Mimosa estaba ya muy vieja y a veces daba problemas con los niños, no caminaba o se enfadaba y daba coces. No puedes subir ahí a niños. ¿Le apetecería a su amigo hacerse también voluntario de su organización? Como él (el amigo) tenía experiencia con este tipo de niños... Trataban autistas, sobre todo. ¿Deficiencias motricces? Sí, algunos también tenían deficiencias motrices.
Es que, entre una cosa y otra, hacía un montón que no se veían. Es normal, está muy ocupado entre las clases, el piano, el voluntariado... Pero bueno, ahora acababan de cambiarle el teléfono por uno nuevo y ya había recuperado toda la información. Así que, hasta el jueves, ¿no? ¡Adiós!
¡Ahí va! ¡Hola, Paloma! ¿Cómo estás? ¿Nos vemos mañana? Es que, como se lo dijo el jueves pasado, lo mismo ella ya no quería quedar, o se le había olvidado. Pero tendría que ser tarde, sobre las 8 o así, porque venía su familia y quería estar con ellos también. ¿Sus bombones? Sí, esperaba que estuvieran bien los bombones que le hizo. Mañana se los llevaría. Como el padre de un amigo es hostelero, le enseñó a hacerlos. Pero le costó bastante, se pasó unas 3 horas. Esperaba que merecieran la pena. Que no supieran mal por llevar casi una semana hechos. Sí, mañana se veían. ¡Hasta entonces!
Ya no habló más, nadie le llamó, no llamó a nadie. Se bajó pronto. En el autobús la gente seguía haciendo sumatorios de personas: 4 de Pilar, 4 de Rosa, 5 de Felipe, más la madre... Hacía frío fuera y probablemente ya ni se acuerde de la chica a la que dejó pasar. Pero no todos los días se escucha la conversación de un extraño hasta sentir que lo conoces bien.
El chico del abrigo verde llevaba unos auriculares verde pistacho y un iPhone 5S blanco, metido en una funda verde pistacho. Su abrigo, verde pistacho también. Me lo había cruzado antes en la "Apple Store", y ahora volvía a encontrarle en la parada de autobús.
Su voz, suave. Sus palabras, aún más suaves. Le contaba a su amigo que había preparado unas canciones en el piano para tocarlas esta noche a su familia, pero estaba un poco verde y las llevaba regular. Iban a quedar el jueves, por ejemplo, que hacía mucho tiempo que no se veían y, aunque estaba muy liado con exámenes y clases, ahora que tenía más tiempo le apetecía verle.
Habían comprado una nueva yegua en la organización en la que era voluntario. Mimosa estaba ya muy vieja y a veces daba problemas con los niños, no caminaba o se enfadaba y daba coces. No puedes subir ahí a niños. ¿Le apetecería a su amigo hacerse también voluntario de su organización? Como él (el amigo) tenía experiencia con este tipo de niños... Trataban autistas, sobre todo. ¿Deficiencias motricces? Sí, algunos también tenían deficiencias motrices.
Es que, entre una cosa y otra, hacía un montón que no se veían. Es normal, está muy ocupado entre las clases, el piano, el voluntariado... Pero bueno, ahora acababan de cambiarle el teléfono por uno nuevo y ya había recuperado toda la información. Así que, hasta el jueves, ¿no? ¡Adiós!
¡Ahí va! ¡Hola, Paloma! ¿Cómo estás? ¿Nos vemos mañana? Es que, como se lo dijo el jueves pasado, lo mismo ella ya no quería quedar, o se le había olvidado. Pero tendría que ser tarde, sobre las 8 o así, porque venía su familia y quería estar con ellos también. ¿Sus bombones? Sí, esperaba que estuvieran bien los bombones que le hizo. Mañana se los llevaría. Como el padre de un amigo es hostelero, le enseñó a hacerlos. Pero le costó bastante, se pasó unas 3 horas. Esperaba que merecieran la pena. Que no supieran mal por llevar casi una semana hechos. Sí, mañana se veían. ¡Hasta entonces!
Ya no habló más, nadie le llamó, no llamó a nadie. Se bajó pronto. En el autobús la gente seguía haciendo sumatorios de personas: 4 de Pilar, 4 de Rosa, 5 de Felipe, más la madre... Hacía frío fuera y probablemente ya ni se acuerde de la chica a la que dejó pasar. Pero no todos los días se escucha la conversación de un extraño hasta sentir que lo conoces bien.
viernes, 26 de abril de 2013
Basado en historias reales 1.0
Un día vi que George andaba más decaído que de costumbre y le pregunté qué le pasaba.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
2014: Una odisea en la universidad.
Despertador a las 6:30, tengo suerte de poder bajar en metro, no sé si hubiera llegado en autobús. A las 7:30, tras media hora esperando el metro, llego al centro de la ciudad. Me bajo. Me han dicho que los autobuses urbanos pasaron más o menos bien, pero después de esperar 10 min en la parada, con gente que llevaba otros diez esperando, decidí irme caminando. Unos 5 km más tarde, llegué a la universidad.
martes, 28 de junio de 2011
En un McDonalds cualquiera...
-Buenos días, ¿qué quieres?
-Sí, un Happy Meal con McNuggets, happy zanahoria, agua y un Danonino.
-¿Qué patatas has dicho?
-Happy Zanahoria, las que vienen con queso.
-Vale. ¿Te voy cobrando?
-Sí, toma.
-Bueno, toma las vueltas.
...
-Perdona, ¿me has puesto ketchup?
-Sí. Una bolsita.
-¿Me puedes poner más?
-Sí, pero tendría que cobrártelas.
-Bueno entonces nada...
-Pero te puedo poner salsa.
-¡Vale! ¿Qué salsas hay?
-Tenemos BBQ, agridulce, la normal. O te puedo poner dos bolsitas de ketchup.
-Mmm, vale. El ketchup entonces.
.Eso sí lo puedo hacer.
-Claro... (esta tía es tonta). Muchas gracias.
Este tipo de cosas que sólo pueden pasar en un McDonalds.
sábado, 2 de octubre de 2010
Sucesos parte 1
-Yo creo que el amor sí existe.
Con esas palabras dirigió su mirada llena de esperanza a la chica que tenía a su lado. Ella, por su parte, llevaba largo rato disfrutando de su contemplación. Ahora esas palabras aceleraron su corazón. Sólo pudo esbozar una media sonrisa y decir con voz entrecortada:
-No, si yo también lo creo.
Su mente no paraba de bullir, ¿cómo podía haber dicho esa estupidez? Seguro que había notado el nerviosismo en su voz. Seguro que...
En su interior él seguía sin comprender porqué, con su andar torpe, ella se empeñaba en ir siempre un paso por delante. ¿Había dicho algo malo? De todas formas, sus esperanzas no eran grandes. Sólo estaba allí de visita. Volvería a pasar por esa zona, casi seguro. Pero a ellos es probable que nunca les viera de nuevo. Tal vez sólo de vez en cuando, con algún saludo casual....
Ella, por su parte, trataba de acelerar el paso. Él era un chico genial, pero no iba a verle nunca más. ¿Qué excusa iba a poner para ver a unos hasta hoy desconocidos de nuevo? No podía meterse en sus coloquios diarios, puesto que tenía clases a esas horas. Y, si no era en esos momentos, ¿cuándo iba a verles? No. Debía olvidarle. No le iba a ver. Esas casualidades no ocurren así, porque sí.
Así que, con gran pesar en el corazón de ella, y añoranza en el de él, sus caminos volvieron a separarse... ¿Para siempre?
Con esas palabras dirigió su mirada llena de esperanza a la chica que tenía a su lado. Ella, por su parte, llevaba largo rato disfrutando de su contemplación. Ahora esas palabras aceleraron su corazón. Sólo pudo esbozar una media sonrisa y decir con voz entrecortada:
-No, si yo también lo creo.
Su mente no paraba de bullir, ¿cómo podía haber dicho esa estupidez? Seguro que había notado el nerviosismo en su voz. Seguro que...
En su interior él seguía sin comprender porqué, con su andar torpe, ella se empeñaba en ir siempre un paso por delante. ¿Había dicho algo malo? De todas formas, sus esperanzas no eran grandes. Sólo estaba allí de visita. Volvería a pasar por esa zona, casi seguro. Pero a ellos es probable que nunca les viera de nuevo. Tal vez sólo de vez en cuando, con algún saludo casual....
Ella, por su parte, trataba de acelerar el paso. Él era un chico genial, pero no iba a verle nunca más. ¿Qué excusa iba a poner para ver a unos hasta hoy desconocidos de nuevo? No podía meterse en sus coloquios diarios, puesto que tenía clases a esas horas. Y, si no era en esos momentos, ¿cuándo iba a verles? No. Debía olvidarle. No le iba a ver. Esas casualidades no ocurren así, porque sí.
Así que, con gran pesar en el corazón de ella, y añoranza en el de él, sus caminos volvieron a separarse... ¿Para siempre?
Etiquetas:
Escritos varios,
Ocurrió (I swear)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Los quarterbacks y animadoras del blog:
-
Hay tres formas de transmitir calor: por conducción, por convicción y por radiación. Te las explico:
-
¡Lo que hay de prodigio en los Tigger, es lo prodigiosos que son! ¡De goma son sus cabezas! ¡Sus colas de resorte son! ¡Y bailan, b...
-
Ya había escrito antes algunos trucos para ser una chica dura. Aquí los continuaré en un capítulo especialmente dedicado a contener las l...
-
No sé si son los exámenes o el hecho de llamarme Cris y que desde pequeña muchos me llamaran Crispi, Crispis o derivados; el hecho es que úl...
-
Ha conseguido que una canción que antes me recordaba a otro ahora me recuerde a él. Y luego dicen que la magia no existe. — ¡Una prosopo...
-
Elegí estudiar ingeniería para poder decir que suspendí 5 asignaturas y que la gente no me crea tonta, sino que lo consideren todo un logro ...
-
Hace tres años y medio que no escribo. Mentira, escribo, pero ya no escribo, escribo. No sé si me explico. Hace tres años (eso sí) que no en...
-
A friend asks only for your time not your avocados. Change can hurt, but rotten avocados hurt more. If you refuse to accept anything but a...