Mi blog.

Dentro de muchos años entraré aquí y será mi particular baúl (digital) de los recuerdos (no digitales).

lunes, 7 de junio de 2010

Si..

Si estuvieras ahora mismo aquí a mi lado te diría todo.
En primer lugar te contaría lo bien que me ha ido lo de hoy, lo que llevaba puesto, la gente que fue. Nos reiríamos y te enseñaría lo que me regalaron.
Luego te contaría lo que me dijo mi amigo el otro día, y te contaría mi historia y tú a mi la tuya. Y lo mismo ahondábamos un poco más y descubríamos cosas inesperadas de nuestros respectivos pasados.
Después te contaría lo ilusionada que estoy con mis planes para este verano, la gente que conoceré. Crearía mil castillos de algodón en sueños con lo que haré (o dejaré de hacer) y tú me contarías tus planes.
Y luego pasaríamos un rato hablando de temas sin importancia: el tiempo (dicen que va a llover el miércoles); la política (a ver cuándo se arregla el país, que esto va de mal en peor); los estudios (puedo decirte mis notas sin que me odies?, gracias!); la gente sin importancia; los datos que acontecen; preguntaríamos por nuestros amigos.
Y retomaríamos la conversación interesante. Más datos sobre nuestro pasado, presente y futuro. ¿Común? Aún no lo sé.
Y luego, cuando pareciera que todo se hubiera acabado, que no había nada más de lo que hablar, vendrían las preguntas sobre cosas generales ¿Color favorito? ¿Qué música escuchas? ¿Te gusta la ensalada? ¿Cuál es la cosa más rara que te has comido? ¿Tercer apellido? ¿Qué día de la semana naciste? ¿Signo del zodiaco chino? ¿Número de ex?
Compartiríamos páginas webs interesantes. Nos enseñaríamos sitios bonitos y paisajes alucinantes. En definitiva, si hoy hubieras pasado la tarde conmigo creo que yo hubiera sido muy feliz.
¿Mañana? Mañana Dios dirá, por ahora voy a terminar de ver mi serie, en silencio y aguzando el oído esperando un sonido que me indique que me saludas.
Yo (también) te quiero

domingo, 6 de junio de 2010

Locura

Esperar horas a que aparezca su nombre en verde y :"Sí, se conectó!" Y ahora el sempiterno orgullo:"yo no le hablo primero, que salude él" y entonces saluda él o acabas saludándole tú por eso que dices de: "venga, si en 5 min de reloj sigue conectado y no ha saludado, saludo yo"
Y piensas en la manera de comenzar esa conversación. Y acabas diciendo siempre lo mismo.
Y entonces llega un fin de semana en que él no se conecta porque le has dicho que estudie, y te arrepientes mil y una veces de que no esté ahí, contigo hablando.
No te manda ningún mensaje, así que tú tampoco. Pero el domingo a toda prisa no aguantas más y tú le escribes.
Y te quieres ir a dormir, porque estás verdaderamente muerta y el lunes tienes colegio, pero "¿y si se conecta ahora?". Y es la una y él aun no se ha conectado. Seguramente como te tragaste el orgullo a las 11 y le escribiste tarde, él ya se había ido a dormir, así que en el fondo sabes que la espera es en vano. Pero no puedes evitar refrescar la página. Una y ora vez hasta que... ¡Un mensaje privado!
Con el corazón latiendo a toda prisa cliqueas en el mensaje: "seguro que es suyo"-piensas. Sabes que le gustas. Sabes que le gustas mucho, pero nunca está de más que te lo recuerde. Pero ¡Sorpresa! el mensaje es de alguna amiga/conocido, y vuelves a la espera.
Eso somos, animales al servicio de un servicio de mensajería.
Claro que, ¿quién puede evitar un vuelco al corazón al escuchar el ding característico de una conversación de msn?

Y lo que pasa es que una persona enamorada siempre cree ver en la calle, en las fiestas, en los cafés, al gran amor de su vida.

jueves, 20 de mayo de 2010

What if...?

To a beloved friend: [You know he's got a girlfriend. But you still don't care. You talk to him. You stare at him. You quietly fall for him. You let your feelings blow. You secretly keep the hope that he's gonna realize your presence some day. You wish he realizes how much you've loved him.
However, he never does. He's still with her and you keep meaning nothing to him.
And years go by, and, one day, you come across your diary. You open it at any page and read it:
"Dear Diary, I know he's gonna realize I'm right there.
I think he is falling for me.
Maybe we end up together!"
You smile around a mouth full of ashes. He never did.
Now you've got your family and you live happily, but deep inside, you can't stop wandring:
What if...?]

sábado, 15 de mayo de 2010

La adolescencia

Lo peor son los cambios constantes de humor. Ya te puedes despertar feliz que a los cinco minutos puedes estar llorando o cabreada. Da igual, es lo típico de la adolescencia y las hormonas son, como el agua, imparables. Así que si ves que soy demasiado insoportable, no me eches a mí la culpa: son mis hormonas, es la edad... Sólo espero que algún día se me pase, porque no es bonito ser feliz a ratos y luego pasar al llanto más profundo o al odio más intenso.
En fin, mi estado melancólico parece estar acabándose, así que mejor me voy a otra cosa, no vaya a ser que me enfade al escribir

jueves, 11 de febrero de 2010

Estamos en crisis.

Estamos en crisis. Hoy mismo me he dado cuenta de lo grave que es esta crisis. Y no me refiero a que la bolsa haya alcanzado un mínimo histórico, ni a que se hayan publicado unas encuestas callejeras en las que la crisis es considerada el mayor de los problemas de los españoles. No. Lo que me ha hecho darme cuenta de lo grave que es la crisis que vivimos ha sido la televisión. Hoy mismo, me he sentado delante de ella y me he puesto a hacer el único deporte que no adelgaza ni un gramo: el zapping. Pues bien, estaba yo poniendo en forma el dedo índice de mi mano derecha cuando he aparecido en la teletienda. Y probablemente por culpa de esa curiosidad innata de los seres humanos que nos hace querer saber más, incluso de las cosas más inútiles, mi cuerpo ha sido obligado a mantenerse en ese canal un "rato", por lo menos hasta saber qué me estaba anunciando. Este proceso no ha sido rápido, pues cómo cualquier persona que haya visto alguna vez la teletienda sabrá, todos los anuncios tienen esas partes en blanco y negro que muestran lo horrible que era nuestra vida antes de comprar el artículo del que se está haciendo publicidad, y luego muestran las flamantes imáganes a color de lo magnífica que será nuestra vida una vez que tengamos el artículo x. Pues bien, ha sido en ese proceso de diferenciación entre los millones de anuncios de teletienda que he visto, todos marcados por el mismo patrón descrito, cuando me he dado cuenta de que el objeto publicitado en cuestión era una bosita de té. Sí , así es. La decadencia ha llegado. Esto es crisis económica y lo demás son tonterías. El canal dirigido al consumidor en potencia ha pasado de intentar vendernos objetos que llegaban a superar los 1000 euros y que proponían maravillas a intentar convencernos de que unas bolsitas de té de "sólo" 50 eurazos nos adelgazarían, harían más altos y guapos y, en el caso de las mujeres, reafirmarían nuestro pecho. Por esa razón, yo hago un llamamiento a los políticos del mundo: si el primer canal consumista del mundo sólo es capaz de vender bolsitas de té, ¿no creen que sería una buena hora para poner remedio a esta crisis que persiste en su intento de minar cualquier atisbo de consumismo que tenga el valor de salir a la luz? Ahí dejo esa pregunta. El que la sepa responder, por favor me lo haga saber.

jueves, 4 de febrero de 2010

Los seres humanos somos el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.

Parece que se reabre el debate acerca del aborto y siempre ocurre lo mismo: de uno y otro "bando" aparecen personajes que pretenden demostrar su verdad como única e irrebatible. Yo tengo una opinión acerca del aborto y dudo que ésta vaya a acambiar con el paso del tiempo, pero hay algo sobre el aborto que tengo muy claro: siempre he pensado que una vez que sabes lo que piensa el contrario y opina lo contrario que tú es imposible llegar a ningún punto en común, es como un callejón sin salida. Así pues, no comprendo porqué el tema en sí reabre tanto debate. Yo tengo mi opinión fija: para mi la unión de óvulo y espermatozoide es VIDA y como tal, en el momento en que se termina con ella se la está matando, pero como ser racional que soy, también soy consciente de que existen personas que opinan lo contrario que yo y que piensan que matar un feto no es grave. Lo que nunca entenderñé es la patente inquietud de la sociedad de debatir sobre un tema como el aborto en el que los bandos estan hechos y la gente no suele cambiar su opinión. ¿De qué me sirve pasar 3 horas de mi vida rechazando el aborto, si mi contrario piensa que el cigoto no es vida? Ése debería ser verdaderamente el punto a tratar, proque si no se llega a una conclusión común con respecto del cigoto, el debate sobre el aborto llega a un punto sin final, a un callejón sin salida.

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