-¡¿Pero qué haces?! ¡Levántate! ¡Levántate, por favor!
-Pero, ¿por qué? ¿Qué pasa?
-¡Tú sólo levántate! ¡Vamos!...
-Vale, ya está. ¿Me dirás ahora por qué me querías de pie?
-No quiero darte nunca por sentada.
PD: Porque, a veces, hay cosas que sólo se pueden decir en español. Y porque el español tiene una riqueza que en ocasiones no valoramos.
Echamos de menos tus entradas!!
ResponderEliminarYa he vuelto, ya he vuelto. Todo por mis seguidores. ;)
ResponderEliminar