Mi blog.

Dentro de muchos años entraré aquí y será mi particular baúl (digital) de los recuerdos (no digitales).

viernes, 10 de mayo de 2013

B&W

Somos como antimateria encontrándose con materia. Una explosión constante. No somos nada o lo somos todo. Dos veces.

Somos brillo al lado del Sol. Somos un proceso quasiestático realizable; física y experimentalmente realizable. Somos blanco y negro, como la leche y el colacao. Somos el piano y el violín. Somos como el teclado y el ratón, incapaces de salir adelante el uno sin el otro.

Somos como el prólogo y el epílogo. Capítulos de la misma historia. Somos como un par de fuerzas. Compartimos nuestro(s) momentos. Somos como la sal y el azúcar. Idénticamente diferentes. Somos como la cabeza y el corazón, órganos del mismo cuerpo. Como la dinámica y la cinemática, pero trabajando para la misma mecánica. Como las venas y las arterias, trabajando para un mismo corazón. Como células blancas y rojas, glóbulos al servicio de la misma sangre. Como la cara y la cruz; de una misma moneda.

Somos como la clara y la yema del huevo, de un huevo. De la misma célula. Somos dos, un plural singular, una variedad única. Somos la chica que vuelve de fiesta a las siete de la mañana con rímmel corrido y sueño en los ojos y la que acaba de salir de casa para ir a clase, personas, iguales. Somos una rutina nueva cada mañana, innovación y desarrollo de recuerdos. Somos el punto y la i, imprescindibles para decir ti. Somos la cara de invierno y la cara de verano del colchón, del mismo colchón. Somos como un plato cuadrado y uno heredado de la abuela, vajilla al fin y al cabo. Somos como el electrón y el protón, partes indispensables de cualquier átomo.

Somos tú y yo, nosotros.



PD: El ión positivo de hidrógeno no tiene electrones, pero olvidemos por unos minutos esa excepción.
PD1: Hay que decir más cosas bonitas, nunca sabes a quién podrías alegrar el día con ellas.  

Los quarterbacks y animadoras del blog:

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