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Dentro de muchos años entraré aquí y será mi particular baúl (digital) de los recuerdos (no digitales).

domingo, 23 de diciembre de 2012

La cuerda cuerda que perdió la cordura.

Una cuerda no es verdaderamente cuerda si no es cuerda. La cuerda cuerda es aquella que actúa tal y como todos esperarían que actuara una cuerda. Hace nudos simples y se deja desatar sin ofrecer demasiada resistencia cuando es debido.

Una cuerda cuerda ata locos en manicomios y da cuerda a que las niñas desarrollen toda su imaginación mientras cantan y la saltan y los niños mientras juegan a ser cowboys que atrapan indios. Las cuerdas cuerdas sueltan las amarras y amarran los cabos sueltos, para no dejar ni un detalle sin pulir.

Toda cuerda pasa por etapas de mayor y menor cordura y todas desean en algún momento de sus enrolladas vidas ser algo menos cuerdas, algo más locas. El boom de las cuerdas locas vino después de que se filtrara un fragmento de Alicia en el País de las Maravillas: You're entirely bonkers, totally mad. But I'll tell you a secret. All the best people are.' Y todas las cuerdas volviéndose locas, sólo porque las mejores personas lo están. Menuda prosopopeya.

En realidad, el origen de la locura de las cuerdas es muy anterior a Alicia. Hace muchos, muchos años, una cuerda algo gordita perdió toda su cordura. Y con cordura en este caso me refiero a sensatez, no al conjunto de características características que les otorga el nombre de cuerdas a las cuerdas. Esta cuerda, como iba diciendo, decidió anudarse y no soltarse bajo ningún concepto. Menuda cuerda loca era ésta. Gordiana, como la llamaban cariñosamente sus vecinos a los que siempre saludaba para no ganarse fama de maleducada después de cara a los periodistas de los telediarios de la hora de la comida que pudieran pasar a preguntar sobre su forma de ser cuando cometiera un anudinato grave, se anudó y nadie lograba desanudarla.

¿De qué sirve una cuerda que se anuda sobre sí misma y decide no desanudarse ni aunque se lo pidan de rodillas? Gordiana se anudó en un nudo gordiano. Y tuvo que venir el mismísimo Alejandro Magno a desanudarla. A cuchilladas.

Y la moraleja de esta historia, niños, es que nunca debéis dejar que los nudos de vuestras gargantas duren más de unos instantes, o vendrá el Alejandro Magno de turno y los desanudará a cuchilladas. Bueno, y que si encontráis a quién os desanude cariñosamente, que os quedéis con él. Ah, y también que perder la cordura si eres cuerda no es buena idea. Por supuesto también podéis concluir que lo único importante en esta vida es ser uno más del montón, una cuerda cuerda, si preferís llamarlo así. Y, antes de que se me olvide, también la conclusión es que sólo los niños pueden querer ser cowboys y sólo las niñas pueden saltar a la comba.

O simplemente, quedémonos con que las aceitunas gordal están muy ricas y que cada cual debe ser y hacer lo que quiera siempre que con su actitud no moleste a los demás.

¡Ah! Feliz Navidad :]

2 comentarios:

  1. Gracias! Feliz Nochebuena y Navidad y ya puestos y por si acaso, feliz año nuevo

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