Mi blog.

Dentro de muchos años entraré aquí y será mi particular baúl (digital) de los recuerdos (no digitales).

miércoles, 1 de junio de 2011

Magnetismo para enamorados

Eres muy magnético. Y lo sabes. No sé de cuántos Gaus estamos hablando. Ni siquiera sé si prefieres medirte en Tesla, sólo sé que tu campo me está afectando. ¿Has oído hablar del electromagnetismo? Porque desde luego cada vez que estamos juntos noto la corriente. Corriente eléctrica inducida por tu B. O más bien corriente electrizante. Cuando empecé a comprobar en mí estos sucesos, me dispuse a estudiar mejor el fenómeno. Al parecer tuvieron que esperar hasta 1820 para darse cuenta de este suceso. ¡Ignorantes! En todo ese tiempo ¿nadie sintió nunca la atracción de un polo opuesto? En fin, volviendo a la explicación del fenómeno, resulta que cualquier B variable genera corriente. Y tú, que eres un imán con patas no te libras.
¡Como si yo fuera una espira! Me giras, me moldeas y me cambias la rutina a la que me había acostumbrado.
Y me gustaría que esto sirviera para algo. Me encantaría saber cómo se transforma toda este energía que me das en otro tipo de energía. Mecánica, por ejemplo, para no cansarme de subir y bajar o de hacer ejercicios. O no, ¡mejor aún! En química. Que ahora en exámenes mi cerebro no para de reaccionar. Fundiendo todo lo que cae en sus ¿garras? para convertirlo en conocimientos.
Pero no sé hacerlo. Y es que nací humana, no motor. Por ahora sólo he logrado convertir toda esa energía eléctrica en sonrisas o pensamientos perdidos, eso sin contar las horribles pérdidas por efecto Joule que sufro.
El otro día diseñé un motor adaptable a mi cuerpo. Pero no funciona. Tal vez sea el estator o el rotator. No sé. Probablemente sea el estator. Que no es capaz de convertir mi corriente en un campo. Debí haberlo supuesto. Yo nunca fui, ¿cómo se dice? magnética.
No tuve que investigar el origen de tu campo. Tengo muy claro que eres un imán en movimiento. Y así lo demuestran las copiosas espiras, quiero decir chicas que giran en torno a ti.
Tal vez se deba a que estoy hecha de materiales ferromagnéticos que incrementan tu atracción hasta hacerla permanente. Incluso cuando no estás cerca, todavía mis neuronas giran por ti. O tal vez se deba a tu alto poder de imanación. O a la combinación de ambos. Soy una chica dura, siempre lo fui. Y he descubierto que es precisamente esa dureza, combinada con tu imanación y mi carácter ferromagnético, la que me provoca estos ciclos de histéresis tan anchos. Y permanentes, pero eso creo que ya lo he dicho.
Mis amigas me han advertido que tenga cuidado. Al parecer tu campo podrá cambiar de dirección con el tiempo. Dicen que es mejor así, que tu atracción no sea constante y que un cambio de sentido fortuito me provoque repulsión. Yo no lo tengo tan claro. No sé muy bien qué es eso de la repulsión, pero si lo que me hará será cambiar el sentido de mi corriente, no creo que me resulte demasiado agradable.
Tal vez, en la entrada que viene haya descubierto cómo convertir mi corriente en un campo. Otro campo que te atraiga a ti. Creo que Faraday podría ayudarme con eso.
Sigo investigando, no te creas. Ya he descubierto tu tendencia a no cambiar el estado inicial. ¡Maldito Lenz! ¿Por qué no quiere permitirme que varíe tu campo? ¿Por qué se opone a que aumente el (in)flujo magnético que por ti circula?
Y es que te digo todo esto porque no quiero acabar sola. Sé que la autoinducción trae muchos beneficios. Y que, probablemente, se viva más tranquilo. Pero después de haber sido atravesada por tu campo, ni el cortocircuito más farragoso de la historia podría cambiarme de opinión.
Así que, mientras planeo mi estrategia, voy acumulando la energía que me das en un inductor que compré por eBay para la ocasión.

7 comentarios:

  1. Andate con ojo que la mayoría de los fenómenos que nos ocurren son completamente desconocidos e imprevisibles, que la ciencia está en mantillas, que nos arrastra la teoría del caos mientras nos vamos enredando en la de cuerdas, que estamos en plena primavera...

    ResponderEliminar
  2. ¡La metáfora del efecto Joule es demasiado buena!
    !Y probablemente demasiado explícita!
    Buena friki-entrada. xD

    ResponderEliminar
  3. @Almudena: Sí, es lo bonito de la vida, que no se puede explicar. Y es lo divertido de los científicos de mente cerrada, que se creen que sus ecuaciones lo explican todo y no es así :)
    @Kailer: Jajaja, ¡Gracias! Creo que esto de los exámenes me está afectando... no paro de escribir más y más frikadas.
    PD: ¿Decidiste por fin hacerte un Twitter? :)

    ResponderEliminar
  4. Mucha suerte con los exámenes por cierto, ¡aunque te veo que controlas!
    Decidirlo sí que lo decidí, pero me tomé muy a pecho tu sugerencia de que lo dejara hasta después de exámenes, así que todavía no, pero llegará xD
    ¿Viste Nobody? :)

    ResponderEliminar
  5. @Kailer: Ya me avisarás entonces. Seguro que acabas enganchado xD Bueno, controlo relativamente. A ver qué tal va mañana :)
    Sí, la vi. Me encantó, creo que contesté en el otro post, epro como publico tanto no lo habrás visto xD La música es maravillosa (Oir Pavanne de Gabriel Fauré en una película no tuvo precio, y también Ottis Redding ^^ ) Y tiene miles de frases geniales. De estas que hacen pensar. Es una peli rara, porque no es la típica americanada, pero me encantó y me dio mucho que pensar :)

    ResponderEliminar
  6. Eres maravillosa, sin más.

    ResponderEliminar
  7. @Anónimo: Me halagas. Mucho. Y me halagaría aún más saber quién eres. :)

    ResponderEliminar

Los quarterbacks y animadoras del blog:

Páginas vistas en total