Mi blog.

Dentro de muchos años entraré aquí y será mi particular baúl (digital) de los recuerdos (no digitales).

viernes, 9 de diciembre de 2011

Delirios de una noche de invierno.

Esto es absurdo. Tan absurdo como que hay una mosca en mi cuarto, que lleva cerrado más de 7 horas ya. Conmigo dentro. Nadie ha salido ni entrado. Salvo la mosca. Que se ha generado espontáneamente. Claro, mucho hablar de la combustión espontánea de personas, pero nadie nunca dice nada de la generación espontánea de moscas. Y es un problema nacional. Casi tan grave como la crisis. Digo, que la crisis es casi tan grave como la generación espontánea de moscas. Porque la crisis no suena en nuestras orejas, no aparece de pronto y sin avisar y no nos quita el sueño. Al menos no físicamente. Otra cosa bien distinta es que tengamos pesadillas con la crisis. Pero soñar es gratis y ella no tiene la culpa de protagonizar sueños ajenos.
La mosca okupa libremente los 4 o 5 metros cúbicos de aire que puede haber en mi cuarto. Digo 4 como quien dice 28, no tengo la menor idea de cuánto volumen ocupa un metro cúbico. Vale, sí. Un metro, por un metro por un metro. Hasta ahí llego, que hice bachiller de ciencias (sin resquemores para con los lectores de letras). Pero, ¿cuánto es eso? Porque yo mido 1'65, o sea que más o menos mi ombligo está a una altura de un metro del suelo, ¿no? Así que bueno, esa distancia al cubo... Si el techo está a menos de dos metros y caben varias Cristinas hasta el ombligo tumbadas... Porque el techo no está más alto que dos metros, ¿no? ¡Ay, bueno! ¡No sé! En definitiva, aquí hay muchos metros cúbicos de aire. Unos 4 o 5, ya te digo. Y una mosca. Que merece morir. Que me ha costado ya varios tochitos de apuntes arrugados y que, la muy voladora, huye cada vez que cojo algo con que matarla.
Esta es la España que me ha dejado Zapatero. Recuerdo, cuando yo era moza, que las moscas sólo venían en verano. ¡Qué tiempos aquellos! Y todo esto era campo, incluso mi blog. Já! Mi blog eran llanuras de 0 y 1 sin ordenar. Luego llegó la civilización a Matrix y todo se fue a la porra. O no. Porque yo hoy desayuné porras, y lo cierto es que estaban deliciosas. Y sin civilización lo más probable es que hoy hubiese desayunado gachas o algún otro plato de nombre pastoril y aspecto papilloso. ¡Con lo bueno que está el ColaCao! Sin ser negritos del África Tropical o siéndolo, da igual. El ColaCao (y el Nesquick y el Cacaolat y el Toddy y cualquier otro polvo marronuzco de sabor chocolateado, que no quiero yo pecar de discriminadora) está delicioso. Es lo que desayunaré mañana. Hoy, más bien. Porque, para variar, pasan de las 12 y no me he dormido. ¿Por qué? Pues porque aunque físicamente mi cabeza siga pegada a mis hombros, metafóricamente mi cabeza está en otro lado. O en otra persona. O en otros asuntos. O durmiendo ya, quién sabe. Tal vez ahora mismo esté pensando en ti. Sí, ahora estoy pensando en ti. Si es que tú eres un lector(a) cotidiano de 'este mi blog'. ¿Qué se siente al saber que alguien piensa en ti? Es bonito, ¿no? Supongo que sí lo es. Antes estaba pensando en otras cosas y en otras personas, pero ahora mismo, a las 0:16 mis pensamientos los he enfocado en mis lectores habituales, al menos aquellos de los que tengo constancia por que me dejan comentarios o me hacen '+1' discretos. Discretos porque no son continuos, discretos como integrales discretas, discretos. Pero no porque lo hagan sin que nadie se dé cuenta, sino porque lo hacen de vez en cuando.
Mi cabeza no está donde tiene que estar (repito, son metáforas, nadie me ha amputado mi extremidad más preciada ni tampoco he muerto ni estoy en coma ni nada por el estilo) y eso hace que lleguen las 12 y yo recuerde esos deberes que había que entregar para hoy a las 12. Pero los he terminado y por eso ahora puedo irme a dormir. Es curioso. Los libros siempre los termino con amargura, con melancolía por dejar de llevar a esos personajes conmigo a la cama cada noche. Los deberes, sin embargo, los termino con una felicidad exuberante. Con una alegría y un gesto radiante. ¿Por qué será? Pues supongo que por Unicef, otra razón no hay, ¿verdad, Mou?

4 comentarios:

  1. ja ja ja... si no temes sentirte como una asesina despiadada, hay varios remedios de la abuela contra las moscas: uno, colgar bolsas con agua. Ellas se ven reflejadas, aumentadas de tamaño ¡Y se asustan...!. Otro, más fácil, coloca un recipiente con un poco de agua y azúcar o miel y se ahogarán por golosas (como decía la fábula) y por último, dicen que las hojas de ruda no les gustan un pimiento.

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  2. ¡No podría matarla! ¡No tengo un cañón! Y en mi casa las moscas las matamos siempre a cañonazos.;)

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  3. Yo creo que son más bien 28, aunque claro, también leí que la trayectoria de una mosca en pleno vuelo se puede matematizar, así que a lo mejor no usaría los 28...
    Además en tu habitación apiladas seguro que caben muchas más Cristinas, tantas como para usar una por asignatura y y otra a contestar comentarios chorras del blog ;)
    Mola saber que alguien piensa en ti, pero es mejor pensar que no es alguien y eres tú.
    Añádele otro +1 a la variable, quizás algún día puedas integrarlos porque se hagan continuos, y si te aparecen más variables incluso podrás hacer integrales dobles de lectores y entradas ;)
    Aunque Mou se volvió a equivocar.
    PD: Yo también tengo una entrada en construcción que se llama casi igual, si la publico algún día no será por un ataque de plagiadorismo, sólo serán tocayas :)
    ¡Feliz día absurdo!

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  4. @Kailer: Yo creo que podrían caber unos 4 minis apilados, y en cada mini han llegado a caber hasta 21, así que supongo que en mi cuarto cabríamos 84 Cristina's unas sobre otras. Pero nunca se sabe... ¡Oh! ^.^ ¡Pues lo haré a menudo! Que sois mis 'followers' más queridos porque sois los que leéis mi blog :]
    Nunca pensaría que fuera plagio, lo de tocayas me parece correcto :)
    ¡Feliz día (absurdo) a ti también! :D

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