Mi blog.

Dentro de muchos años entraré aquí y será mi particular baúl (digital) de los recuerdos (no digitales).

domingo, 8 de mayo de 2011

Murió.

Murió apaleada por sus duras palabras.
Murió aplastada por el peso de sus verdades.
Murió perforada pro unas palabras que no llegó a escuchar.
Murió deshidratada de tanto que le lloró.
Murió cortada por su sequedad.
Murió atravesada por las flechas que le lanzó Cupido.
Murió envenenada por mentir.
Murió cautiva en la mente de otro.
Murió ahogada por una promesa difícil de cumplir.
Murió dolida por una imagen que no quería ver.
Murió esperando alguien que jamás llegó.
Murió apuñalada por los que la insultaban por la espalda.
Murió asfixiada por un amor que no quería corresponder.
Murió por sobredosis de sufrimiento.
Murió de risa, ¿quién dijo que el humor negro no fuera divertido?
Murió inyectada de malicia por las malas compañías.
Murió atropellada por el ritmo frenético de su rutina.
Murió congelada por el frío de su corazón.
Murió en vida. O murió para siempre. Tú la mataste. O quizás muriera sola.
Pero el caso es que murió. Y, ahora, tú la echas de menos

6 comentarios:

  1. Alberto Tejada Molina15 de mayo de 2011, 0:50

    ¿Y no habría una forma de hacer que reviviera? No me parece justo que se muera sin avisar, discretamente, sin darnos tiempo a evitarlo o en el peor de los casos a estar allí en sus últimos momentos para despedirnos, me parece muy egoísta...
    Opino que lo correcto sería que nos dieran un medio para enmendar lo ocurrido y recuperar la armonía. Porque al fin y al cabo, es deamsiado castigo para una sola persona, sea lo que sea que haya hecho.

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  2. La muerte no tiene marcha atrás. Sobre todo si es una muerte en vida.

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  3. Me voy, lo dejo.
    Si no te gusta que te comente no lo haré y Pepa tampoco pero es una pena porque sus comentarios eran estupendos. Pensaba hacer un manual de punto de cruz en comentarios de tu blog y se lo has chafado pero nada, nada, ya comentaremos en otro blog.
    Aunque me da pena Pepa porque al enterarse de la noticia se ha puesto a llorar y ahora dice que necesita otro blog para comentar su manual de punto de cruz.

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  4. @SrtaT: sí me gusta que me comentes. Pero no me gusta que satures mi buzón de entrada para hablarme de Osmotología o de la tía Pepa. Eso sí, tus opiniones siempre son bien recibidas.

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  5. Alberto Tejada Molina16 de mayo de 2011, 1:41

    Entonces no nos queda otra que lamentar la pérdida, vestir de luto y reflexionar sobre como ha ocurrido y como hacer que no vuelva a ocurrir. Si es que la naturaleza nos concede otra oportunidad, al fin y al cabo, no somos una estirpe condenada a cien años de soledad ;)

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  6. Nah, el luto no se viste, se lleva por dentro. Eso sí, Cien Años de Soledad es un gran libro (aunque nadie lo haya leído)

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